Crítica gastronómica de Enrique Bellver
Me gusta ese concepto innovador y atrevido que Antonio Fernandez ha imprimido a un reducido espacio gastronómico donde el vino es la esencia de una cocina de la llamada ‘quinta gama’ que aquí se muestra tal cual, sin ningun complejo, llamando a las cosas por su nombre y demostrando a diario que lo que se puede hacer cuando se tratan productos de calidad previamente elaborados y a falta de ese toque personal que cada restaurador debe darle a su carta.
Dom Vinos es la ilusicón hecha realidad de otro joven profesional que estudió sala en La Cónsula y que tras pasar por el negocio familiar, Bar Nerva, uno de los bares con más solera taurina de Málaga, acabó abriendo su pequeño establecimiento para ofertar a su clientela toda una gama de vinos acompañados de una gama de vinos acompañados de una cocina muy singular.
A pesar de que este establecimiento no se encuentra en pleno centro de la ciudad, ni es el paso obligado de turistas y visitantes, Dom Vinos es parte ya de la cultura gastronómica de Fuente Olletas. A ciertas horas es complicado encontrar una mesa libre o hacerse un hueco en la pequeña barra, para disfrutar de una amplia carta de vinos, más de 170 referencias a precios más que normales o una serie de vinos por copas, ya que a diario siempre hay 4 tintos, 2 cavas, 3 blancos y 2 rosados distintos a elección de sus clientes.
Como buen amante y conocedor de los vinos, Antonio también organiza con bastante frecuencia catas de determinados vinos para sus clientes.
Carta de tapas
Pero si los vinos son ya de por sí un atractivo y una invitación a visitar esta casa, su carta de tapas y raciones es un aliciente más. Para empezar hay una carta de ensaladas y mini ensaladas a 7 y 2′5€ muy atrevida, destacando la de la casa a base de puerros confitados, salmón ahumado, vinagreta de tomillo y trufa; luego se puede continuar con tapas o raciones de cuchara, donde no falta el cocido ibérico o las fabes con almejas y acabar con un poco de bonito cocinado a la sidra o un codillo de cerdo con setas; también, si se quiere, Antonio prepara un surtido de quesos con confit de pétalos de rosas o un queso de cabra al Pedro Ximénez. Para los que gustan de un picoteo más informal aún, la carta de montaditos y tostas es una buena opción y rematar con uno de los postres que tanto nombre están dando a Dom Vinos. Si hay que elegir una tosta, la denominada ‘Pringailla 1956′ es quizás la más sabrosa y contundente..
Hay que dejar un pequeño hueco para degustar la trilogía de chocolates o la crema de naranja con maracuyá.
Lo que más me ha gustado de este lugar es que hay una cocina muy seria y unas ganas por agradar al cliente.
Así fue el almuerzo
Antonio Hernández ha sabido imprimir su particular visión a cada uno de los platos de su carta para que no tuvieran parecido a otros similares. El bombón de foie rebozado con almendra y cebolla caramelizada destacaba por su jugosidad y aroma, lo mismo que el paté de erizo y caviar con pimientos de piquillo, una atrevida mezcla que acaba sorprendiendo y gustando. En contraposición las huevas de caballa aliñadas me parecieron demasiado clásicas, lo mismo que la tosta de bacalao ahumado y sal negra. Pero donde disfruté por el punto de melosidad, el toque de aroma y el profundo sabor a carne, fue con unas carrilleras confitadas con aceite de trufa negra.
Lo mejor de realizar un ‘picoteo’ variado es la posibilidad de tomar en cada uno de los platos un vino distinto, lo que enriquece enormemente el almuerzo.
| Dom Vino | |
| Málaga | Toquero, 1. Tlf: 666 330 336 |
| Cocina | 6,5 |
| Servicio | 6,5 |
| Decoración | 7 |
| Bodega | 8 |
| Cierra | Domingos noche y lunes. |
| Precio aproximado | 20 euros. |
| Calificación | 7 |